Saltar al contenido

Sábana Santa de Nuestro Señor

La Sábana Santa de Turín, es la sábana que cubrió el Cuerpo de Cristo en el Santo Sepulcro.

La Sábana Santa, es una meditación maravillosa de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, la Sábana Santa nos dice cómo fue su dolorosa Pasión, nos lleva a una imagen tan real de lo que Jesús sufrió como si nos encontráramos en ese mismo momento.

Por esto, antes de entrar de lleno en la Pasión de Cristo según la Sábana Santa de Turín, nos parece oportuno hacer una pequeña introducción sobre la misma Sábana Santa y lo haremos guiados por un escrito del P. Jorge Loring, S.J.

Esta introducción no pretende ser exhaustiva, sino más bien informativa, de tal manera, que el lector tenga un poco más de conocimiento sobre esta reliquia tan importante.

Recordemos aquí lo que dijo, San Juan Pablo II 13 de abril del año 1980, sobre la Sábana Santa: “Es la reliquia más espléndida de la Pasión de Cristo”.

Todas las investigaciones que se han hecho sobre la Sábana Santa, por ejemplo, de la Historia, de la Arqueología, de la Medicina, de la Numismática (estudio de las monedas), de la Palinología (estudio del polen), de la Física, del Arte, etc., todas las investigaciones confirman su autenticidad.

Es importante recordar que dichas investigaciones fueron realizadas por personas, que no todas eran católicas, hubo protestantes como los científicos de la NASA Jackson y Jumper, el palinólogo más importante del mundo Max Frei también protestante, científicos hebreos (Avinoam Danin) y también agnósticos y ateos. Todos estos investigadores sostienen que la Sábana Santa es auténtica.

La única nota discordante la dieron los analistas del C-14, que desde el primer momento se sabe fue incorrecta, sea por el método mismo (ya que no se puede aplicar a todos los objetos), como también por el modo de proceder en la investigación.

Entre las dos líneas negras de la tela chamuscada, se observa perfectamente la imagen de Jesús. Llama la atención las perfectas proporciones de su cuerpo.

El Profesor Júdica-Cordiglia de Milán (Italia), que ha hecho las mediciones que los médicos suelen hacer para estudiar a un individuo particular, da este juicio global sobre el aspecto físico de Jesús: “Desde el punto de vista de su constitución somática está visto que se trata de un individuo de particular belleza, y prestancia física no común. Perfecto en la masa corpórea, excediendo un poco de las proporciones del hombre medio normal. Era de 1,80 mts de estatura. Las líneas de su tronco y de sus extremidades, guardaban armonía y proporción escultural: tanto en la anchura como en la longitud de su cuerpo. El grado de perfección corpórea es tal, que puede y debe ser clasificado por encima y fuera de cualquier tipo étnico”.

Según la clasificación de Kretschmer, el tipo somático a que corresponde es muscular atlético.

El Dr. D. Gregorio Marañon, en carta privada a la Delegación de “Cultores Sanctae Sindonis” de Barcelona, como acuse de recibo de un obsequio bibliográfico que esta asociación le había hecho, escribió: “Esta turbadora imagen no es la efigie solamente de un ser humano excepcional… El estremecimiento que causa su contemplación hace pensar… que así debió de ser el Dios hecho hombre”.

La imagen está solamente en la cara de la Sábana que estuvo en contacto con el cuerpo. Por el revés no hay imagen, aunque algunas manchas de sangre si la han traspasado.

Miniatura atribuida a Clovio

Aunque esta miniatura se ha atribuido a Clovio, discípulo de Rafael, la crítica moderna afirma que Clovio copió a Juan Bautista Della Ròvere.

Los detalles de esta pintura muestran cómo fue empleada la Sábana para envolver el cuerpo de Jesús. Por eso en la Sábana Santa aparecen las figuras frontal y dorsal yuxtapuestas por la cabeza.

     Tanto en el positivo como en el negativo, se observan las dos imágenes frontal y dorsal, yuxtapuestas por la cabeza, debido al modo cómo el lienzo cubrió el cadáver de Jesús, según la miniatura que acabamos de ver.

     Resaltan las líneas longitudinales de la tela chamuscada en el incendio de Chambery (Francia), en la noche del 3 al 4 de diciembre de 1532, estando la Sábana Santa en una urna de plata.

     La Sábana Santa fue salvada por el canónigo Filiberto Lambert.

Parte de la plata de esta urna se fundió, y unas gotas de plata fundida atravesaron el lienzo doblado haciendo dieciséis orificios que fueron remendados con triángulos de lino blanco por las religiosas clarisas de Chambery. Estos remiendos fueron cosidos de rodillas por las religiosas clarisas de Chambery, entre el 15 de abril y el 2 de mayo de 1534.

El interior de la urna de plata, donde se guardaba doblada la Sábana Santa, durante el incendio pudo llegar a los 900 grados centígrados.

Esto contribuyó a la alteración del carbono-14 según el físico ruso Dimitri Kouznetsov.

Las dimensiones de la Sábana Santa son de 4,41 (largo) por 1,13 metros (ancho), tiene un espesor de 0,33 de milímetro (menos de un milímetro) y un peso de 1, 05 Kg.

Al tejido de la Sábana Santa le faltan tiras enteras laterales y terminales. Se sabe que estas tiras fueron cortadas en la época constantinopolitana imperial, para hacer con ellas reliquias.

         En ella se puede observar, claramente, la imagen del cuerpo de un hombre que ha sido flagelado, coronado de espinas y crucificado.

Capilla de la Sábana Santa

En 1694, la Sábana Santa se instala en la Capilla que construyó Guarini por encargo del Duque de Saboya, Carlos Manuel II, donde se conservaba enrollada en un cilindro de madera de 4 centímetros de diámetro, para evitar las arrugas, y encerrada en una urna de plata, cuyas dimensiones son 150 por 38 por 38 centímetros.

El 12 de abril de 1997 esta capilla sufrió un incendio que la destruyó en su gran totalidad, es por eso que hoy se conserva, en una urna especial, dentro de la misma catedral de Turín.

Ostensión de la Sábana Santa

Con ocasión del IV Centenario de la llegada de la Sábana Santa a Turín, se celebró en esa ciudad, el II Congreso Científico Internacional de Sindonología, y se hace una ostensión de la Sábana Santa, que dura mes y medio: el 27 de agosto al 8 de octubre de 1978. Fue visitada por más de tres millones de personas, según consta en la página 566 de las Actas del Congreso. La Sábana Santa no se exponía al público desde el año 1933.

El grupo de científicos llamado STURP

A continuación, fue sometida al estudio de ochenta científicos europeos y norteamericanos, con los aparatos más modernos y especializados que existe. Los científicos pudieron investigar la Sábana Santa directamente durante 120 horas: cinco días sin interrupción.

Rey Humberto II de Saboya

El 18 de marzo de 1983 muere en Ginebra el desterrado rey de Italia, Humberto II de Saboya, dejando en su testamento la Sábana Santa al Vaticano. Esta reliquia pertenecía a la Casa de Saboya desde el año 1452.

Tejido de la Sábana Santa ampliado fotográficamente

La Sábana Santa presenta un tejido de lino muy bien conservado, a pesar de los años y azares sufridos. No es de extrañar tan larga conservación, pues, según los entendidos en la materia, el lino tiene una duración casi ilimitada, con tal que se mantenga en lugar seco. Por ejemplo, en el museo egipcio de Turín se conserva el lienzo funerario del Faraón RA que fue tejido 1.600 años antes de Cristo, y está perfectamente conservado. Mide siete metros de longitud y tiene la misma anchura que la Sábana Santa.


Agregar una imagen de la Sábana Santa Tejido ampliado fotográficamente

El Profesor G. Raes y su equipo del Laboratorio de Técnica Textil de la Universidad de Gante (Bélgica) estudiaron el tejido de la Sábana Santa y comprobaron que es un sistema de tejido que no se tejía en Europa en la Edad Media.

Por el contrario, es propio del Oriente Medio, y dejó de fabricarse a partir del siglo V. Este tejido venía de Oriente Medio, pues en la Sábana Santa hay trazas de algodón de esta zona, sin duda al quedar en el telar restos del algodón que anteriormente se había tejido en él.

La existencia de algodón elimina la posibilidad de que el lienzo haya sido confeccionado en Europa antes del siglo XIV, pues todavía no se conocía el algodón en Europa. En cambio, es perfectamente aceptable que este tejido se comercializara en Jerusalén en el siglo I.

En este tejido se han encontrado también restos de mirra y áloe, que se sabe son sustancias con que se embalsamó el cuerpo de Jesús al descenderlo de la cruz. Entre hilo e hilo no hay grumos de pintura.

Agregar una imagen

El Dr. D. Leoncio Garza- Valdés, microbiólogo de San Antonio, Texas (EE,UU) ha encontrado en el tejido de la Sábana Santa el hongo “lichenotelia” y la bacteria “leoncinella”. Con la actividad metabólica de estos microorganismos se han producido alrededor de las fibras unas fundas que han enriquecido el Carbono-14.

Este enriquecimiento del Carbono-14 ha rejuvenecido el lienzo. De ahí la fecha de 1260- 1390 de los analistas.

El Dr. D. Leoncio Garza- Valdés tuvo la idea de hacer esta análisis al enterarse de que en el Museo de Manchester se conserva una momia envuelta en un lienzo de lino, y al ser ambos sometidos a la datación del Carbono- 14 resultó que la tela era mil años más joven que la momia que envolvía, debido a la contaminación de las fibras del tejido.

Agregar una imagen

En Enero del año 2000 un equipo de técnicos textiles dirigidos por la experta suiza Mechtild Flury Lemberg, Directora del Museo Abbeg de Berna, ha retirado los parches que pusieron las clarisas de Chambery y la tela que la cubría por el lado posterior.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *